Norma IMO 2020: Límite mundial de contenido de azufres

6 septiembre, 2019
La contaminación mundial está llegando a niveles extremos, tanto que se están tomando una serie de medidas en todo el mundo para intentar frenar esta situación. Es el caso de la  nueva norma IMO 2020, aprobada por la Organización Marítima Internacional (IMO), obliga a reducir las emisiones de óxido de azufre en los buques de todo el mundo.

La Organización Marítima Internacional ha dejado claro que no habrá ninguna prórroga y a partir del 1 de enero de 2020, se llevarán a cabo controles masivos para garantizar el cumplimiento de la nueva normativa mundial.

Se han establecido diversas soluciones para poder adaptar los buques y cumplir con esta nueva normativa.

Una opción será empezar a utilizar un combustible que tenga un máximo de 0,5% de azufre.

Otra opción posible, sería la de elegir un combustible que cuente con más azufre, pero que disponga de sistemas de limpieza de gases de escape, los conocidos como lavadores, que limpian estos gases antes de su salida.

Por último también existe la posibilidad de utilizar otras alternativas de combustible como el gas natural licuado o  alguno de los catalogados de combustibles limpios.

El MEPC, por su parte, ha establecido algunas directrices para que los operadores y los propietarios de los buques tengan la posibilidad de minimizar el impacto de la implantación de esta normativa. Estas directrices están relacionadas directamente con aspectos como medidas de mitigación y evaluación de riesgos, como se va a establecer el plan de cambio de combustible, la documentación requerida, las modificaciones en los sistemas de combustible líquido, etc.

En cuanto a las sanciones, todavía se están barajando las que se impondrán a los buques que no cumplan con esta norma. Lo que sí que parece claro es que los buques que superen el límite del 0,5% de azufre se paralizarán.

Las navieras deberán de hacer una inversión con esta nueva normativa, ya sea destinada para adquirir los nuevos combustibles autorizados, o para la adaptación de los buques que ya tienen. Estos factores se pueden ver reflejados en un aumento de los fletes que se han de abonar. Los términos más comunes para dichos recargos son:

-BAF: Bunker Ajustment Factor: ajustes de fluctuación de combustible

-EBS: Emergency Bunker Surcharge: recargo en función del tipo de contenedor y la ruta que lleve a cabo

-BRC: Bunker Recovery Costo: costes adicionales por los cambios de regulación del medio ambiente

-BUC: Bunker Contribution: recargo extra relacionado con el combustible

 

Estos factores tendrán un fuerte impacto en diversos sectores, y supondrá un cambio radical en las normas de tráfico marítimo.  Para más información sobre visite la página web de la Organización Marítima Internacional,  donde encontrará explicado el objetivo y el contenido completo de esta nueva norma IMO 2020

 

 

 

 

Fuente: Transeop, TIBA, Grupo JSV